Mindfulness & Compasión | Juan Bezos

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Una premisa esencial de los programas de mindfulness y en especial del programa MBCT Y MBPM es acercarnos a la experiencia del funcionamiento de la mente a través de dos modalidades que tienen funciones diferentes.

Una de las habilidades fundamentales aprendidas en estos cursos de mindfulness es reconocer en qué modo mental estamos operando y adquirir la habilidad de desengancharnos de una forma deliberada, consciente, de un determinado modo mental y, cuando resulta conveniente, acceder a otro. Las dos modalidades a las que me refiero son; modo hacer y modo ser de la mente.

Podemos pensar en ellos como algo parecido a las distintas marchas de un coche, pues cada uno de estos modos sirve para funciones o propósitos diferentes.

Y de la misma manera que un coche no puede emplear dos marchas a la vez la mente sólo puede actuar de una manera en cada ocasión.

Esto es sumamente importante, puesto que significa que podemos librarnos de cualquier problema creado por el modo orientado a la acción pasando a un modo distinto. Es decir, que podemos aprender cómo <<cambiar marchas mentales>>

Ser y actuar

La alternativa al modo acción es el modo Ser.

Seguidamente comparamos el modo de funcionamiento de la mente orientada a la acción y el modo de la mente orientada al Ser.

1.- Vivir con <<el piloto automático>> frente a vivir con plena conciencia y capacidad de decisión.

EN EL MODO ORIENTADO A LA ACCIÓN

Vivimos gran parte del tiempo con el piloto automático: conducimos, andamos, comemos e incluso hablamos sin tener una clara conciencia de lo que estamos haciendo. La acción arranca automáticamente cada vez que hay una disparidad entre donde estamos ahora y donde queremos estar. Centrándonos exclusivamente en nuestros objetivos, raras veces nos detenemos para advertir el prodigio que se produce en el transcurso de nuestras vidas. Podemos acabar perdiendo gran parte de nuestras vidas, postergando para siempre el momento en el que la vida sería menos ajetreada y volveríamos a darnos cuenta de las cosas.

EL MODO ORIENTADO A SER

Es intencional, no automático. Esto significa que podemos elegir qué es lo que tenemos que hacer a continuación en vez de atenernos a nuestras rutinas largo tiempo instaladas. De este modo, podemos ver las cosas como si fuera la primera vez. Volvemos a <<habitar>> el momento presente y a ser plenamente conscientes de nuestras vidas. El ser aporta frescura a nuestra percepción, y volvemos a ser plenamente conscientes y a vivir con plenitud.

2.- Relacionarse con la experiencia mediante el pensamiento frente a sentir la experiencia directamente

EL MODO ORIENTADO A LA ACCIÓN.

Funciona a partir de las ideas, que son los objetivos. Piensa en el mundo en el que habitamos, en el tipo de persona que somos, en los sentimientos, sensaciones y pensamientos que tenemos: pensar, pensar y nada más que pensar ocupa nuestras mentes gran parte del tiempo. Cuando nos enfrascamos en un pensamiento sobre la vida como si éste fuera <<la vida real>> vivimos un paso por detrás de la vida, nos conectamos con ella indirectamente, a través de un velo de pensamientos que nos filtra el color, el dinamismo y la energía de la vida.

EN EL MODO ORIENTADO A SER.

Nos conectamos con la vida directamente: la sentimos, la experimentamos, la conocemos íntimamente porque mantenemos con ella una estrecha relación. Disfrutamos la riqueza y las maravillas, siempre cambiantes, de la experiencia vital.

3.- Habitar en el pasado y en el futuro frente a <<ser plenamente>> en el momento presente

EN LA ACCIÓN

Nos embarcamos en un viaje a través del tiempo. Nuestras mentes avanzan hacia el futuro – hacia nuestras ideas sobre cómo queremos que sean las cosas -, o se remontan al pasado, a los recuerdos sobre situaciones similares, para ver qué guía pueden ofrecernos. En este viaje mental a través del tiempo nos sentimos como si verdaderamente estuviéramos en el futuro o el pasado, y esto nos priva de experimentar la plenitud de la vida en el presente. Y así es muy fácil acabar pensando en el pasado, volviendo a experimentar el dolor de pérdidas y fracasos pretéritos. Al preocuparnos por el futuro experimentamos temor y ansiedad por las amenazas y los peligros que puedan suceder.

EN EL SER

La mente está centrada en el aquí y el ahora, en este momento, totalmente presente y abierta a todo lo que el universo pueda ofrecer. Podemos tener pensamientos sobre el futuro y recuerdos del pasado, pero – y esto es lo más importante – los experimentamos como parte de nuestra experiencia en el presente. Los percibimos sin involucrarnos en los mundos pasados o futuros que, de otra manera, los pensamientos pueden crear.

4.- Necesitar evitar, escapar o eliminar las experiencias desagradables, frente a acercarnos a ellas con interés.

EN EL MODO ORIENTADO A LA ACCIÓN

La reacción inmediata o automática a cualquier experiencia desagradable consiste en plantear un objetivo: evitar dicha experiencia, dejarla a un lado, eliminarla o destruirla a toda costa. Esta reacción se denomina aversión. La aversión subyace en todos los patrones de pensamiento que no nos permiten desprendernos de las emociones no deseadas.

EN EL MODO ORIENTADO A SER

La respuesta básica es la de acercarse a todas las experiencias, incluso a las que no nos resultan gratas, con interés y con respeto.

No se trata de fijar ningún objetivo relacionado con cómo deberían ser las cosas o no. Más bien, se trata de un interés y una curiosidad naturale por todas las experiencias, tanto si nos resultan placenteras, como poco gratas o indiferentes.

5.- Necesitar que las cosas sean diferentes, frente a aceptar que las cosas sean, simplemente como son.

EL MODO ORIENTADO A LA ACCIÓN

Se asienta en el cambio, en hacer las cosas como creemos que deberían ser y no a hacerlas cómo creemos que no deberían ser. Siempre centrados en la distancia entre lo que es y lo que debería ser, podemos tener la impresión de que, de alguna manera, nosotros, o nuestras experiencias, no acaban de alcanzar nuestros objetivos, que no somos <<lo suficientemente buenos>>. Esta sensación de insatisfacción puede convertirse fácilmente en autocrítica o en un juicio severo. En esta situación, existe una carencia básica de afecto hacia nosotros mismos y hacia nuestra experiencia

EL MODO ORIENTADO A SER

Propicia una actitud de aceptarnos a nosotros mismos y a nuestra experiencia. No hay necesidad de que la experiencia se ajuste a nuestras ideas de cómo debería ser; el modo orientado a ser permite que nuestra experiencia sea como es. Podemos sentirnos contentos con nuestras experiencias, aunque no nos resulten especialmente agradables. Podemos sentirnos contentos con nosotros mismos, aun cuando, desde la perspectiva orientada a la acción, no somos todo lo que deberíamos ser. Esta aceptación radical encarna una actitud básica de buena voluntad y afecto incondicionales.

6.- Considerar que los pensamientos son verdaderos y reales frente a juzgarlos como fenómenos mentales.

EL MODO ORIENTADO A LA ACCIÓN

Considera los pensamientos y las ideas sobre las cosas como si fueran las cosas en sí. Pero pensar en la comida no es lo mismo que la comida; un pensamiento no es más que un proceso mental muy, muy distinto de lo que es la realidad de una experiencia. Si nos olvidamos de ello y consideramos los pensamientos como si fueran la realidad, si pensamos <<soy un fracasado/a>> podemos sentirnos como si hubiéramos acabado de experimentar un fracaso.

EN EL MODO ORIENTADO A SER

Experimentamos los pensamientos como parte del flujo de la vida, exactamente del mismo modo que experimentamos las sensaciones, los sonidos, los sentimientos y las cosas que vemos. Cultivamos la capacidad de experimentar los pensamientos como pensamientos, como procesos  mentales que entran y salen de nuestra mente. Con este cambio arrebatamos a los pensamientos su poder de alterarnos o de controlar como lo que son: simplemente pensamientos, nada más que procesos mentales pasajeros, podemos experimentar una maravillosa sensación de libertad y alivio.

7.- Priorizar la consecución de objetivos frente a ser sensibles a otras necesidades más amplias.

EL MODO ORIENTADO A LA ACCIÓN

Podemos acabar centrándonos infatigablemente en la consecución de objetivos y planes muy exigentes, con una especie de visión unidireccional que excluye todo lo demás, incluyendo nuestra propia salud y bienestar. Podemos abandonar actividades que nos alientan para centrarnos en lo que nos parece más importante, agotando así nuestros recursos internos y sintiéndonos agotados, apáticos y exhaustos.

EN EL MODO ORIENTADO A SER

Somos sensibles a todo lo que nos rodea. Conscientes del precio de centrarnos exclusivamente en la consecución de objetivos, podemos equilibrar nuestros objetivos con una afectuosa y compasiva preocupación por el bienestar propio y ajeno. Valoramos la calidad del momento, en vez de centrarnos únicamente en el lejano objetivo que imaginamos.

  • Ser es una forma de librarnos del predominio de nuestra mente y de experimentar lo que está ocurriendo en este momento, en vez de pensar ininterrumpidamente en ello.
  • Ser es aceptarnos a nosotros y a nuestras experiencias, en vez de centrarnos en todo lo que no nos satisface de ellas y es necesario cambiar.
  • Ser nos permite comprender que los pensamientos no reflejan necesariamente la realidad, sino que simplemente son procesos mentales, privando así a estos pensamientos de la capacidad de empeorar nuestro estado de ánimo.
  • Además, ser también nos permite vivir con plenitud nuestra experiencia en cada momento. Sorprendentemente, este simple cambio puede abrir la puerta a una nueva forma de vivir nuestras vidas.

Juan Bezos